Variables que cambian con el ánimo
Comidas fuera, pequeños antojos, talleres, regalos espontáneos: planéalos con un tope afectuoso. No se trata de prohibir, sino de elegir con conciencia. Incluye una partida de alegría deliberada, por pequeña que sea. Esa válvula de bienestar reduce rebotes y mantiene el plan vivo, humano y compatible con la realidad cambiante.